Malditas oposiciones

•13 octubre, 2010 • Dejar un comentario

Creo en lo público. No me presento a las oposiciones por trabajar menos y/o ganar más, sino porque creo en lo público. Creo quela única opción para la enseñanza es aquella en que es pública y gratuíta. Cualquier otra cosa no es más que una mentira que perpetuará las desigualdades. Y eso es lo que está pasando. En la campaña de hundir la educación, la pública es la que más está cayendo como ya comenté en la entrada anterior. Además los derechos de los interinos están cayendo en picado de forma que ahora aunque trabajes todo el curso ya no te contratan hasta septiembre y por tanto no harás los exámenes de septiembre. Ser el último además implica que te tocan aquellos grupos que nadie quiere, normalmente primeros y segundos difíciles de llevar, sobretodo cuando los ratios ascienden a más de 30 alumnos por clase.

Dicho esto, me sigo presentando a unas oposiciones que son un auténtico infierno, puesto que no es sólo un examen. Aquí tienes que demostrar un montón de conocimientos teóricos que jamás pondrás en práctica, un conocimiento del medio natural en forma de un examen de “visu” que no demuestra que fuera del laboratorio seas capaz de distinguir un buitre de un gorrión, y que tampoco tiene una ninguna aplicación práctica, que eres capaz de realizar una programación que nunca se sigue por que está desconectada de la realidad, desde el primer día pues exigen que conste de 15 unidades didácticas que nunca se terminan al final de curso.

La modalidad de examen multiplica la subjetividad en las evaluaciones, no pudiendo hacer realmente una valoración de la capacidad de los opositores para dar una clase y enfrentarse a los problemas reales que hay en un instituto hoy día.

El tener que estar dos año peleando para sacar el maldito examen, no ayuda a tu tranquilidad y te hace llegar muy presionado al momento de la verdad, después de meses sin salir de casa para estudiar.

Viendo esto y en esta nuestra comunidad cuyo apoyo a todo lo público se demuestra en cada ocasión disponible, se diría que no queda otro remedio que irse a un concertado y en esa pelea interna estoy, puesto que mi creencia en lo público supera a mis ganas de trabajar.

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La educación en Madrid

•7 octubre, 2010 • Dejar un comentario

Vergonzosa la situación de la educación en esta nuestra comunidad. Dejando aparte el tema de la pérdida de derechos de los interinos, como yo, que no deja de ser un problema laboral no peor que la situación de aquellos que nos rodean, nos encontramos unas circunstancias que dan miedo. Tengo amigos/as con 38 alumnos en una clase de 1º de ESO, los grupos más movidos, sin apoyos educativos (la compensatoria prácticamente ha desaparecido de toda la comunidad de Madrid, lo que significa que en las clases hay alumnos que muchos no saben ni leer ni escribir). Algunos institutos están semanas sin profesor sustituto. En los lugares más desfavorecidos han desaparecidos las rutas escolares que llevaban a los alumnos desde los poblados marginales a los centros escolares. La formación a quedado relegada a temas de nuevas tecnologías y bilingüismo, cuando tantos a muchos alumnos les cuesta el castellano. El tema de centros bilingües está creando cada vez más centros de primera y segunda.

Una pequeña de muestra de lo que pasa en una Comunidad más preocupada por la autoridad del profesorado, y por el tan cacareado bilingüismo, que por tener a esos profesores en un ambiente de trabajo adecuado. Más importante que tener ordenadores es tener profesores motivados. El respeto en las clases no se gana con anuncios en la radio, sino con medios y formación para que los profesores se adapten a la realidad cambiante y multicultural en que nos encontramos.

El No consumo

•4 octubre, 2010 • Dejar un comentario

Aún queda gente que quiere hacer la revolución. Tenemos un problema, la total desmovilización de la gente con respecto a ideas políticas. A una gran cantidad de la población se la trae floja la política, sin darse cuenta de que política no es escuchar a los patanes que nos gobiernan. Escucharles sólo vale para desmovilizarte y pensar que la política es una gran mierda. Política es tomar postura con respecto al medio ambiente, al deporte, a las infraestructuras, el empleo o las pensiones y hacia tantas cosas que condicionan nuestro modo de vida. En vista de esta desmovilización, que consigue convertir la democracia en una gran mentira, pues nuestro voto no tiene ningún valor y no ejercemos presión cuando se incumplen las promesas, la crisis no ofrece una nueva perspectiva; el NO CONSUMO.

Cuando consumimos mantenemos la rueda. Siempre dominarán el mundo si les llenamos los bolsillos con nuestro consumo; No podemos combatir contra las multinacionales que nos asfixian si les hacemos el juego. Las cosas no podrán cambiar mientras no se reduzca nuestro cunsumo al mínimo.

Nos pueden obligar a trabajar, nos pueden encarcelar si la liamos, pero, si ejercermos el más revolucionario de nuestro derechos, que es el de no seguirles el juego, no consumir, ¿qué pueden hacernos? No echarán de los trabajos, perfectos, menor consumo. La falta de trabajo nos obliga a situaciones imaginativas. La falta de recursos económicos a apañarnos con mucho menos, y a unirnos ante la adversidad. Toda esta sociedad de consumo y de libre mercado nos hace esclavos de los bienes materiales y nos hace individualistas frente a los problemas comunes.

La revolución está en el No Consumo.

El consumo

•30 septiembre, 2010 • Dejar un comentario

Toda nuestra sociedad se basa en el consumo. No hablo solo de nuestro nivel de vida, que se basa en datos sobre consumo, sino también de datos macroeconómicos; si el consumo no crece en torno al 2-3% anual, estamos en crisis. Este mismo consumo es que que nos sume en una crisis ecológica insalvable: en un mundo finito, no puede aumentar el consumo de forma exponencial. Las ganacias de las empresas se basan en vender cada año más que el anterior, de forma que cuando no encuentran en una zona del globo forma de crecer más, deben intentar “abrirse a nuevos mercados”, o sea empezar a vender a los países emergentes, que estos empiecen a consumir.

Otra forma de ganancias, para las grandes empresas, es transladar la producción, deslocalizar, reduciendo así por un lado los gastos en mano de obra, mientras mantienen los precios. Esto además permite aumentar el poder adquisitivo de los países emergentes, a costa de reducirlo en los países ya desarrollados (una persona en paro reduce drásticamente su consumo).

Por tanto nos encontrarmos varios problemas:

¿Cómo mantenemos la capacidad de compra de un país? Manteniendo alta la ocupación y los salarios. Los salarios altos chocan directamente con las políticas de empresa que pretenden ganar más. Además mantener la producción de alta tecnología y bienes de consumo en países desarrollados, mantiene a los países sin desarrollar (según nuestra cánones) en un estado de subdesarrollo (crisis perpétua).

¿Cómo hacemos ganar a las empresas? Deslocalizamos las fábricas; aumentamos el desarrollo en países subdesarrollados a costa de crisis profundas en los países desarrollados, que debido al paro y a la reducción de salarios en aras de la competitividad, reducen su consumo.

¿Entonces? El consumo es la base de esta sociedad, pero mantenerlo en los niveles actuales es imposible. Primero por lo límites medioambientales, y después debido a límites sociales.

Sin embargo hay quienes pocas veces ven mermados sus ingresos y llevan la manija de toda este embrollo, y son los bancos. Cuando tenemos dinero lo ingresamos en sus cuentas, de forma que aunque el dinero no es de ellos está en su poder. Pero en el momento en que necesitamos dinero lo prestan a unos intereses en algunos casos abusivos, de forma que velven a ganar. Cuando han prestado tanto dinero que se han quedado sin él y es posible que no se lo devuelvan, entonces se cae el sistema, porque existe tal red de préstamos entre ellos y poseen el parné de tantos ahorradores que en su caída arrastran a muchos tras ellos.

El próximo día “El no consumo”

DIA SIN COCHES II (el tiempo)

•24 septiembre, 2010 • Dejar un comentario

Ahora veamos qué ocurre con el factor tiempo cuando realizamos cualquier trayecto.

El trayecto medio en Madrid de casa al trabajo puede ser de 40 min en cohe y 70 min en transporte público. En principio existe una diferencia muy importante a favor del coche, sin embargo conducir requiere decidación casi exclusiva. Osea, podemos escuchar música o ponernos un curso de inglés en un CD, pero todos nuestros sentidos deben estar en la conducción. Por contra, el transporte público tiene la gran virtud, de que te permite realizar actividades varias como pueden ser leer, escribir o dormir que no te permite el coche.  Hay que reconocer que ciertas lineas y horarios imposibilitan esto y hay que conformarse con respirar y no muy profundo para no asfixiarse con los olores.

En el caso de viajes largos la ganancia de tiempo que se consigue en coche puede ser relativamente pequeña, dependiendo de nuestra velocidad de conducción y de lo directo que vaya el transporte. Pero en este caso la ventaja del trasporte público con respecto al uso del tiempo es mucho más clara. En este tipo de viajes dispondremos de nuestro tiempo a gusto. Así en mi caso normalmente una vuelta de 4 horas en autobús se suele convertir en 3:30 horas de dormir, con los cual la ganancia en el tiempo con respecto al coche que me lleva en tensión y me obligará a dormir más en cuanto llegue a casa es, si cabe, aún más notoria.

Para terminar por hoy, voy a colgar un enlace a uno de los videos que utilizo en casi todas mis clases a partir de 4º de ESO. Normalmente no creen lo que dice, o si lo creen no piensan que se pueda hacer nada, pero desde luego suscita reflexión.

DIA SIN COCHES. El precio de moverse en coche

•23 septiembre, 2010 • Dejar un comentario

Ayer fue el Día Sin Coches, un fracaso sin precedentes en este tipo de eventos relacionados con el medio ambiente. Otro día podemos entrar en si este tipo de eventos sirven o no para algo, pero hoy quiero tratar otro tema.

¿Es rentable viajar en coche?

Ecológicamente no, excepto, quizá, y siempre comparando con los transportes públicos, cuando lleva todas sus plazas completas.

Veamos económicamente.  Todos coincidimos en que el transporte público es caro.

Cortas distancias: Por ejemplo tomar un bus u otro tipo de transporte público en cualquier núcleo urbano de Madrid vale, al menos, 1,20 €. Mi coche consume en torno a 7 l/100km por ciudad, lo que equivale a más o menos 13 km/l, lo que significa que el coche será rentable siempre y cuando nuestros deplazamientos sean menores de unos 10 kms. El precio del transporte público se reducirá en un 20% si cogemos billetes de 10 viajes. Sin embargo me seguirá saliendo más rentable moverme en coche, sobre todo si no lo hago solo, porque en coche gasto lo mismo ( o casi) y en transporte público el doble.

Voy a trabajar: supongamos que el desplazamiento medio en nuestra comunidad sea de 80km ida y vuelta, lo que supone, al gasto de mi coche, unos 4 litros (carretera), o sea 4 €. Aquí ya me sale más rentable en transporte público cogerme un abono transportes (70€).  Si trabajamos 22 días, nuestro gasto en combustible será de 88€ , 18€ más frente al gasto en abono. En este caso sólo será más rentable usar el coche si lo usamos más de una persona.

Vacaciones: Aquí es donde probablemente el coche se haga más rentable. Primero porque casi nunca se viaja solo de vacaciones, segundo por el alto precio algunos trayectos, y tercero por la movilidad ya que los stios vacacionales tienden a estar mal comunicados.

Así, por ejemplo, Madrid-Gandía, incluyendo el transporte desde casa a la estación de autobuses, aprox 55€, ida y vuelta. Si la distancia es de unos 400km, el precio I/V en coche es de 40 €. Por tanto, si van 2 personas el ahorro será de unos 70€.

Por ahora sacamos la conclusión de que, económicamente, el coche sólo es rentable en los viajes más largos y en los más cortos.

 Sin embargo a estos gastos hay que sumarle los gastos del coche

*El coche: 12.000€. Viendo que sólo salimos ganando en las distancias más cortas (siempre comparando con el transporte público que si cogiéramos la bici también perdería), y el las más largas, para amortizar la comprar del coche tendríamos que irnos: 12.000/70 =171 veces de vacaciones. Si suponemos que hacemos 20 desplazamientos largos (que ya son unos cuantos) al año, necesitamos 7,5 años para conseguir amortizarlo. PD: este gasto se puede reducir a costa de comprar coches de 2º mano, a cambio de tener que renovar el coche con mayor frecuencia.

* Seguro: 650 €. Ya sólo el tener que pagar esta cantidad desmiente el alto precio del transporte público, puesto que ahorrándome el seguro podría pagar el precio de los abonos transportes de todo el año.

*Mantenimiento: 200€/año.

Así si sumamos todos gastos, y los dividimos entre la vida media de un coche, siendo muy optimista 15 años, tendremos 1650 €, anuales, sin contar el gasto en combustible, para movernos en transporte público, o incluso en caso de necesidad, alquilar un coche durante las vacaciones (un turismo normalito se alquila por 500€ al mes).

Mi conclusión es que económicamente, el coche no es rentable. El próximo día hablaremos sobre el tiempo que ganamos con el, y seguiremos desmontando mitos.

Hola everyone!

•20 septiembre, 2010 • Dejar un comentario

Este es el primer post de mi blog realizado para el curso Aplicaciones educativas de los blogs. Espero que sea el primero de una larga serie y que la utilidad de este sitio sea real y no sólo como parte de una actividad de formación. ¿Seré capaz de convertirlo en algo interesante?